NOTAS DEL CHEFF

El
Salmón rosado atrapa por su textura, sabor a poetas de todas las épocas.
La sofisticación en las preparaciones no le son necesarias. Tiene condiciones para brillar solo en un pan caliente con aceite de oliva, pimienta negra, gotas de limón y alguna hoja verde.
Su delicado color rosa habla de sus orígenes oceánicos su gran feta es única e inconfundible.
¡Qué bien van con un champagne extra brut!. Es una armonía en la boca.